Rosita Inés Angelo.
Ponencia presentada en el III Foro de Innovaciones Educativas y I Foro de Cursos Semipresenciales organizados por la UDELAR ,5y 6 de Noviembre. CCEE.
Las respuestas ensayadas hasta ahora suponen la búsqueda de acuerdos con diversos actores, que a lo largo del tiempo han generado la experiencia y saberes sobre disciplinas y campos de investigación, que rotos ya los compartimientos estancos que la ciencia decimonónica construyó, tienden nuevas cabeceras de puente en las complejas arquitecturas de esta “sociedad del conocimiento”. Espacios de “mosaico”, entornos sociales y de creación colaborativos donde viejos y nuevos actores, de dentro y de fuera de las instituciones de educación formal entran en juego.
I . Los nuevos contextos de la docencia.
Los nuevos escenarios que las políticas públicas de alfabetización e inclusión digital generan en el ámbito de la educación nos obligan a dar un salto en la capacidad de imaginar las demandas a las que deben hacer frente los profesores y maestros.
Los cambios en la manera en que los estudiantes acceden a la información y al conocimiento impactan sobre maestros y profesores que han sido formados con la tiza, el pizarrón y su palabra como los grandes recursos didácticos y donde la identidad de la profesión se articuló sobre un específico discurso teórico-disciplinario, concebido como definitorio en la acreditación de su título docente.
A ello se agrega la particular situación de un cambio de roles entre aprendices y expertos pues tal como lo plantean Benavides y Pedró (2007) muchas veces el docente y el estudiante aprenden el uso de estas tecnologías al mismo tiempo y en algunos casos los primeros “resultaron ser aprendices menos eficaces”. Esto obligó a repensar los roles dentro de los procesos de enseñar y aprender, dio fuerzas al debate de quién aprende y quién enseña y algunas veces se convirtió en un obstáculo pues estos docentes erradicaron de su trabajo en clase ese saber que no dominan.
Las tecnologías de la información y la comunicación irrumpen con fuerza en la práctica docente, en mayor o menor grado y de forma cíclica, durante todo el sigo pasado. Desde la aplicación de la radio, pasando por la televisión y luego la informática, siempre se anunciaba un cambio o una revolución en la práctica docente, pero la tecnología se mantenía, por diversos motivos, “domesticada” dentro de las aulas e instituciones educativas.
II. Las demandas hacia la formación y actualización docente.
La implementación a partir del 2007 del Plan CEIBAL pone en el centro de la agenda pública y de los educación el aprender y enseñar en nuevos contextos tecnológicos. Lo anterior ha tenido como consecuencia entre otras, propuestas de formación en servicio para los docentes de la educación primaria y la educación media y demandas hacia la formación docente inicial. A esto se suma que las demandas rompen también el espacio físico del centro e incluyen a actores de fuera y dentro de las instituciones educativas. Para darles respuesta se ha hecho necesario recurrir a la articulación de recursos de las instituciones públicas de educación de formación y actualización docente pero también a nuevos actores que provienen de ámbitos de educación no formal, de organizaciones no estatales, de la empresa o de movimientos de usuarios
Rápidamente se visualiza la necesidad de generar redes de trabajo y apoyo, de convertir a los espacios institucionales de formación en nodos de articulación de diferentes proyectos y propuestas que abarcan la educación formal y no formal. De hecho la formación necesaria de muchos de los docentes que llevan adelante este trabajo se viene generando desde Jornadas con el Grupo de Usuarios Linux del Uruguay en el año 2001, las instancias de FLISOL de los años 2007 y 2008, cursos organizados por el propio Plan CEIBAL, Jornadas de Educación y TICs en acuerdo con la UDELAR e instancias no formales de intercambio de experiencias.
La experiencia desarrollada en Florida , primer departamento que en razón de la instalación de la experiencia piloto en Villa Cardal, debe hacer frente a estas demandas de actualización y formación, muestra la heterogeneidad de espacios y actores puestos en marcha:
Cursos para el manejo de la XO en el IFD, destinados a maestros de las escuelas del departamento.
Primeras Jornadas de Educación y TICs. “La XO, una herramienta para apropiarse de la tecnología”. Durante el 27, 28 y 29 de febrero se desarrollaron en el local del CERP del Centro conferencias, talleres y espacios de intercambio que tuvieron como eje la XO (el equipo actualmente en uso en el Plan CEIBAL). Estas actividades se desarrollaron en el marco de los Cursos de Verano organizados por el IFD y el CERP y contaron con el apoyo de Ciencias de la Comunicación de la UDELAR; la Asociación de Usuarios Linux del Uruguay y la Intendencia Municipal
Un curso para los grupos familiares de los alumnos, realizado previo a la entrega de los laptops, El cual incluyó puntos como la importancia del recurso informático para la Educación, buenas prácticas para el mantenimiento del equipo, acompañamiento en el proceso de enseñanza aprendizaje de los hijos, software que incorporan las computadoras.
Cursos de Internet básico, para padres de alumnos de todas las escuelas públicas del departamento. Estas instancias se están implementando en estos momentos.
Jornadas de capacitación técnico – pedagógicas en el marco del Plan CEIBAL, las cuales se realizaron durante el mes de mayo y son la primera instancia de trabajo para formador de formadores organizada por la Dirección de Formación y Perfeccionamiento Docente con el objetivo de que los centros de formación docente puedan brindar los espacios para que los practicantes de magisterio y profesorado utilicen las XO en sus actividades de práctica docente.
Espacios de taller llevados adelante por los docentes de informática y los maestros de tecnología educativa del CEP para los practicantes del último año de magisterio y de profesorado sobre el uso de la XO.
Espacios de taller para profesores de educación media sobre el uso de las XO.
Talleres con RAP CEIBAL
En poco tiempo fue necesario ejecutar acciones de formación y actualización sobre un tema en el que venimos debatiendo desde hace décadas pero que en muchos casos siempre era posible colocar en los márgenes de los debates y de las agendas de trabajo de instituciones y docentes o referir su lugar a un futuro no demasiado cercano.
El desarollo de políticas públicas de alfabetización e inclusión digital pone también sobre la mesa que no alcanza con distribuir las computadoras e instalar las redes de conexión, es necesario construir la concepción de un proyecto integral de la gestión de la información y para todos los ciudadanos del país. Donde se de lugar “a saberes compartidos, que incorpore nuevas formas de concebir crear conocimiento” (Levis, 2007:48) lo que dispara el desafío de propuestas de alfabetización digital que sobrepasan largamente el aprendizaje de un listado de programas tal como hasta no poco tiempo planteaban muchos de los programas de la asignatura informática en liceos y centros de formación docente y se plantean “alfabetización informática real no es aprender a usar una computadora o un determinado programa sino, esencialmente, comprender el lenguaje cultural y comunicacional que subyace a la misma” (Busaniche, 2004:67).
Estas afirmaciones han generado no pocos debates y a ello hay que agregarle que hoy los procesos de incorporación de las “nuevas tecnologías” a las aulas están enmarcados en una intensa discusión acerca de los aportes que estas pueden realizar y los impactos que para las corporaciones docentes suponen.
“ Hay dos perspectivas que son recurrentes en el análisis desde los aportes desde distintos teóricos en torno a las tecnologías. La primera refiere a que las nuevas tecnologías introducen información actualizada y a disposición rápida. La segunda perspectiva es que las nuevas tecnologías favorecen los trabajos en colaboración y, por lo tanto, ayudan a la construcción de entornos educativos más amplios que impulsan el desarrollo del pensamiento en niveles cada vez más complejos. Esas son dos líneas recurrentes: disposición de información actualizada y trabajo en colaboración, (...)” (Litwin, 2008)
Son estas piezas del mosaico que configura el entorno en que hoy trabajamos y es necesario participar de estas discusiones y tomar partido en el sentido que inevitablemente cada acción responde a una concepción de las que se encuentran en pugna.
III. Apuntes para nuevos escenarios de formación y actualización docente.
Creo que debemos relativizar la tendencia a colocar todas las soluciones de los problemas que se plantean en la formación docente inicial, a esta altura existe acuerdo que esta impacta acotadamente e incluso como afirma Hargreaves puede ser el peor lugar para empezar a pensar en los cambios “..., si uno quiere cambiar la educación o la formación docente, e incluso, si uno tiene excelentes programas de preparación docente, la formación inicial es probablemente el peor lugar para empezar. ” (1998:140). Esto tiene que ver conque muchas veces las soluciones que proponemos desde la formación inicial se adaptan pobremente o no sobreviven a las estructuras y cultura de las instituciones donde trabajamos.
Las actividades que se desarrollan día a día en los centros se inscriben en una red compleja de significados, imágenes compartidas, teorías que cada uno de los alumnos, profesores, administrativos, funcionarios y directores ha construido sobre su función y en ese espacio, “una gramática de la escuela” afirma Poggi (2001) citando los planteos de Tyack y Tobin. Estos afirman que de forma similar a la que los hablantes de una lengua no están recurriendo constantemente a las reglas de la gramática para decidir cómo armar una frase sino que esto se convierte en un proceso casi inconsciente, de la misma forma los actores de la institución educativa se comportan desde una cultura que han internalizado y que es el marco no consciente desde el que deciden. Esa “gramática” estructura el mundo de significados desde el cual los sujetos interpretan y toman decisiones en su trabajo docente y desde allí construyen el curriculum en acción (Frigerio; Poggi, 1992)
Por esta razón la formación docente debe articularse con las propuestas de formación y actualización en los centros; deben pensarse en paralelo. Es en estos donde deben modificar la gramática tradicional que rige las practicas cotidianas de aula y de gestión.
Si no se introducen nuevos términos en esta permanecerá inalterable y los procesos aislados de nuevas propuestas sobrevivirán el tiempo que el o los innovadores estén en el centro o se agoten.
En estos momentos las propuestas de formación en servicio y actualización del CEP, del CES y del CETP tiene su foco en la formación en los centros. En el caso de la educación primaria con maestros de informática que trabajan en cada escuela y en el caso de la educación media con la articulación en los liceos y escuelas técnicas de las propuestas de trabajo de inspectores, profesores articuladores, referentes, profesores de informática y encargados de las salas y directores.
Los espacios de formación propuestos contemplan que para integrar de manera efectiva el uso de las nuevas tecnologías deben enfocar a equipos docentes, no a la formación individual. Acuerdan en ello numerosos autores (Coppola,2004; Benavides y Pedró, 2007); las estrategias de colaboración cobran así importancia pues brindan recursos y apoyan los procesos de aprendizaje.
Las respuestas exigen un esfuerzo conjunto, la capacidad de resolver esas demandas suponen la búsqueda de acuerdos con diversos actores, que a lo largo del tiempo han generado la experiencia y saberes sobre disciplinas y campos de investigación, que rotos ya los compartimientos estancos que la ciencia decimonónica construyó, tienden nuevas cabeceras de puente en las complejas arquitecturas de esta “sociedad del conocimiento”. Espacios de “mosaico”, entornos sociales y de creación colaborativos, donde viejos y nuevos actores, de dentro y de fuera de las instituciones de educación formal entran en juego.
Bibliografía
BENAVIDES, F.; PEDRÓ, F. Políticas educativas sobre nuevas tecnologías en los países iberoamericanos. En : Revista Iberoamericana de Educación. Nro. 45. Septiembre-diciembre. Madrid:OEI. 2007
BUSANICHE, B. Alfabetización digital: las fronteras del aprendizaje y el control de la información. En : CABELLO, R y LEVIS, D. Medios informáticos en la educación a principios del siglo XXI. Buenos Aires: Ed. Prometeo. 2007
FRIGERIO, G.; et. al. Las instituciones educativas. Cara y Ceca. Elementos para su comprensión. Buenos Aires: Editorial Troquel. 1992
HARGREAVES, A. Dimensiones subjetivas e institucionales de la formación docente. En: La formación docente. Cultura, escuela y política. Debates y experiencias.Buenos Aires: Troquel. 1998
LEVIS, Diego. Enseñar y aprender con informática. En : CABELLO, R y LEVIS, D. Medios informáticos en la educación a principios del siglo XXI. Buenos Aires. Ed. Prometeo. 2007
LITWIN, E. Nuevos escenarios en el estudio de las tecnologías en las escuelas. Primeras Jornadas de EducaRed Argentina. Disponible en : http://www.litwin.com.ar/site/Articulos.asp
LITWIN, E. Las nuevas tecnologías en las instituciones educativas: reflexiones para una inversión sustentable. Tendencias, análisis y prospectiva.
http://www.litwin.com.ar/site/Articulos7.asp
PISCITELLI, A. Nativos digitales. Dieta cognitiva, inteligencia colectiva y arquitecturas de la participación. Buenos Aires:Santillana. 2009.
POGGI, M. La formación de directivos de instituciones educativas. Algunos aportes para el diseño de estrategias. Buenos Aires: IIPE/ UNESCO. 2001.







